martes, 12 de diciembre de 2017

Dorados días de sol y noche

Dorados días de sol y noche
Luis Antonio de Villena
Pre-Textos


El fin de los palacios de inviernopublicado en 2015, es la primera parte de las memorias que Luis Antonio de Villena se ha propuesto escribir, este primer libro relataba sus recuerdos de infancia y primera juventud extendiéndose hasta el año 1973.  Dorados días de sol y noche  es la segunda parte de su proyecto memorialistico, en este caso llega hasta 1996.

El libro se estructura en 47 capítulos que llevan en su mayor parte el titulo del personaje que rememora y que no siguen un orden cronológico riguroso pues son muchos los que mantuvieron entre ellos relaciones paralelas.

Libro memorialístico, de autoficción o biográfico, según el gusto, viene a seguir la línea de otros escritores españoles que en los últimos años han escrito libros igualmente recomendables: Luisgé Martín con El amor del revés y Molina Foix con El joven sin alma. También mucho antes podríamos anotar Coto vedado de Juan Goytisolo.

Dorados días de sol y noche destaca por su sinceridad, sin ningún tapujo Villena habla sobre su sexualidad, al igual que lo hace cuando juzga, critica o comenta a los personajes que recuerda. Peca de cierta reiteración. Y son magníficas sus metáforas sobre la belleza y el paso del tiempo. Muy recomendable.


Estos son los años de la plenitud de la vida. Y todo se llena del sol diurno y nocturno: cuerpos, libros, amigos, escritores, literatura. La noche como diaria aventura. La Belleza como una insoslayable y muy anhelada búsqueda... La noche era el poema que se iba a escribir, el libro nuevo que ibas a leer (Djuna Barnes, por ejemplo). La noche era asombrosamente un extenso reíno... Brines, Gil de Biedma, Claudio Rodríguez, Benet, María Asquerino, la propia y ya anciana Rosa Chacel, Bousoño, Paco Nieva, Martín Gaite, Haro Ibars, los Panero; tantos jóvenes al asalto de la urbe, todos todos eramos noche fundamental, con sexo y múltiples ambrosías. ¿Qué significa que, prácticamente, haya muerto la noche caliente, inteligente, sensitiva y maga? Fui feliz muy a menudo en esos tiempos –en el fondo como todos desdichados– a veces sólo mirando la belleza, pero a menudo más. Como cuando lloré delante de un precioso modelo sueco –Willy– al saber que decía que sí, que estaba encantado de venir conmigo… Estetas, raros, bohemios, grandes artistas, chicos de la calle y de la vida, viajes iniciáticos plurales, éxitos y búsquedas literarias… El imposible y necesario “plus ultra”. Todo eso y tanto más. Veranos eternos que incluyen inviernos. Soles de noche, de arte y de belleza. Y el Tiempo, “el flagelo de dios”. Fuera el que fuere ese dios que abaja, enaltece y destruye.


Luis Antonio de Villena

lunes, 11 de diciembre de 2017

Desastres naturales


Desastres naturales

Pablo Simonetti
Alfaguara

Desastres naturales es la sexta novela de Pablo Simonetti, sólo he leído las dos últimas: La soberbia juventud, 2013, y Jardín, 2014. Desastres naturales se inicia a partir del infarto cerebral que su protagonista, narrador en primera persona, padece y que le incita a reflexionar sobre la relación que tuvo con su padre a lo largo de su infancia, adolescencia y madurez, relación que se narra en paralelo al relato de sus conflictos personales y la situación socio-política de Chile, su país.

En la novela existe una correlación entre los desastres naturales que describe - la erupción volcánica del Villarrica, el desborde del Mapoche del 82 y los aluviones del 93- con la reconstrucción de  la relación que Marco, el protagonista, mantiene con su padre, y al mismo tiempo la descripción de su evolución personal.   

La novela se estructura en capítulos intitulados por años, secuencia que se inicia y finaliza en 2015 y donde destacan determinadas fechas como la muerte de su padre en 1993, la tensa relación entre hermanos del 94 y 98, y el infarto de 2015.




Libro con claras referencias autobiográficas en el que personaje y autor comparten experiencias narradas. En Desastres naturales se encuentran temas y motivos coincidentes con sus dos novelas anteriores: la identidad sexual, las tensas relaciones  de poder entre hermanos, la homofobia social y familiar. También aborda otros como la memoria y la enfermedad, la dictadura tras el golpe de 1973, la religión y en esta novela en  en particular la relación paterno-filial.

Novela recomendable al igual que las dos anteriores. 



El recuerdo de un viaje al sur de Chile se convierte para Marco en un fragmento clave en la construcción de su pasado y su identidad: fue la única vez que se sintió cercano a su padre. En el presente, cumplidos los cincuenta, reflexiona acerca del papel que tuvieron en su vida ese hombre poderoso e inaccesible, su familia de raíces conservadoras y machistas, y el rigor de la época en que le tocó crecer.

La erupción del volcán Villarrica a fines de 1971 y otros desastres naturales que vuelven a su mente con insistencia sirven de augurio y metáfora de los cataclismos personales que le tocaría vivir. Asistimos al paso que da Marco desde la cima de su infancia hacia los territorios de la sexualidad, con su carga de miedo e incertidumbre, y luego a la ruptura con el orden familiar. Mientras el país encorva bajo la dictadura, Marco vive el rechazo de su mundo como una catástrofe y su mundo vive su diferencia como una fatalidad.



lunes, 4 de diciembre de 2017

El joven sin alma


El joven sin alma

Vicente Molina Foix
Anagrama


El joven sin alma es la tercera entrega de lo que su autor Vicente Molina  Foix denomina novelas documentales. Antes publicó El abrecartas en 2006 y El invitado amargo en 2014, ésta con Luis Cremades de coautor.

El joven sin alma es un libro sobre su formación sentimental, cultural y sexual. Narra los hechos que jalonaron su paso de la infancia a la adolescencia marcados por su incorporación a dos grupos, uno en Madrid, con la revista Film Ideal como punto de encuentro, y otro en Barcelona, fundamental en su desarrollo literario, amoroso y sexual. El libro ficciona preferentemente esos años en Barcelona,  donde comparecen Pedro (Pere Gimferrer), Ramón- Terenci- y Ana María (Los hermanos Moix), Guillermo (Carnero) y algo después Leopoldo(María Panero).

El libro infunde vida a sus personajes con humor e ironía, también con ternura, más en concreto en sus treinta últimas páginas en las que recrea un texto de Ana Maria Moix hallado en un traslado domiciliar del autor y que parece estar en el origen del mismo. También incluye otros textos, editados o no, del resto de protagonistas.

A El joven sin alma  lo subtitula Molina Foix como novela romántica, también se podría calificar de novela generacional en la que el autor, narrador,  lanza una mirada desde sus setenta años a ese joven y a los personajes que le rodearon..



El libro es el relato de una educación sentimental, sexual y artística, y de la búsqueda de la identidad, con un retrato de fondo de la España -y la Europa de los años cincuenta y sesenta, a la que aún llegan los fantasmas de la Guerra Civil. En sus páginas comparecen ciudades fundamentales en esa educación: Alicante, Madrid, Barcelona, París, Lisboa, escenarios de las experiencias de infancia, adolescencia y juventudes evocadas.
Experiencias como los incipientes escarceos con la criada de la casa familiar; el encuentro con un Camilo José Cela que le firma sus libros al jovencísimo aspirante a escritor, además de darle consejos y lecciones; las primeras lecturas y las que llegarán después combinando a surrealistas y marxistas, y la pasión por el cine. Hay mucho cine en estas páginas- la Nana de Godard, Hitchcock y sus heroínas, los Mabuses de Fritz Lang-, pero no solo películas, geniales o "marcianas", sino también salas en las que el protagonista vivirá algunas experiencias decisivas. Y a través del cine, dentro de la legendaria revista Film Ideal, llegarán encuentros fundamentales: con Ramón- que lo invita a Barcelona, le presenta a su hermana Ana María y lo inicia en la sexualidad- y con un círculo de jóvenes poetas: Pedro, Guillermo, Leopoldo... Se forjará entre ellos una amistad ferviente, surgirán amores cruzados y no siempre consumados, y los unirá la ilusión de los creyentes en el más allá del arte Formarán u grupo que, a su modo neurótico, desaforado y tan impertinente como ingenuo, tratará de vivir la novela romántica de un tiempo, una creencias nuevas y una militancia en los diversos frentes en que entonces se luchaba.
Este es el deslumbrante relato de una vida, de muchas búsquedas y descubrimientos, de grandes entusiasmos y algunas decepciones. Una novela de aprendizaje, de cambio de valores y de paisajes, y también un libro sobre la intimidad que precede al ejercicio de la ficción.







lunes, 24 de julio de 2017

Cuando todo era fácil

Cuando todo era fácil
Fernando J. López
Tres hermanas



¿En qué momento equivocamos el camino? es la pregunta que se hace Óscar, el protagonista de Cuando todo era fácil,  a sí mismo  y a sus amigos a lo largo de la narración.

Cuando todo era fácil de Fernando J. López coincide con La canción pop de Raúl Portero en describir el desengaño de una generación, la de los ochenta. En la novela de Fernando J. López, sus protagonistas tienen o han tenido un trabajo cercano a sus aspiraciones, algunos  han conseguido cierto éxito,  pero ninguno se siente satisfecho,  hay  una cierta frustración en sus vidas. Los protagonistas de La canción pop, unos años más jóvenes, en plena crisis e igualmente  preparados ya ni consiguen un trabajo decente. 

Las dos novelas son recientes, editadas este año, y es curiosa la coincidencia en la temática más allá de las diferencias en la trama. Es interesante observar como los protagonistas de estas novelas tienen asumida su identidad sexual,  y sus preocupaciones coinciden con las de los jóvenes de sus generación.

Cuando todo era fácil es una novela reflexiva, que mediante un largo monólogo interior trata de responder a esa pregunta: ¿En qué momento equivocamos el camino?



Óscar transita entre los treinta y los cuarenta con la sensación de no haber llegado donde imaginaba. Por eso se despierta un día con la necesidad de abandonar Nueva York, la ciudad en la que ejerce como fotógrafo de cierto éxito y convive con su novio, para regresar a un Madrid en el que lo reciben sus amigos de siempre, aquellos que lo recuerdan y lo identifican más bien con lo que fue o prometía ser que con lo que es.





viernes, 21 de julio de 2017

La canción pop

La canción pop
Raúl Portero
Dos Bigotes

-¿Sabes? Me niego a creer que la vida aquí sea sólo esto ....A nadie de mi familia le importa otra cosa que no sea hablar de su trabajo, de lo que gana, del coche que se ha comprado y de la última película que se ha descargado.
- Así es la mayoría de la gente. Desengáñate.
-El problema es que no acabo de saber si la decepción que siento es por los demás o es conmigo, por no encajar.


Si en el texto de Raúl Portero una canción  describe el deseo , la esperanza y al mismo tiempo frustración por un amor no correspondido, La canción pop, una novela corta, 120 páginas, viene a ser otra  melodía con la que Raúl Portero realiza el retrato de una generación, la de los ochenta. Los personajes de este relato: Simón, María, Úrsula, León están vivos, los tenemos a nuestro alrededor, conocemos su preparación, sus ilusiones y esperanzas, pero también el desencanto y la frustración cuando se dan cuenta que la vida no cumple sus sueños y se tienen que dar un baño de realidad.

Relato agridulce, directo y veraz en el que los lectores de esa generación se verán reflejados y con el que sin duda disfrutarán.


Simón tiene que viajar de Londres a Barcelona para asistir al funeral de Carlos, uno de sus mejores amigos. La noche después del entierro, todos se dan cita en el piso que sirvió de punto de encuentro en su juventud y la reunión termina fuera de control. Las desilusiones, el rencor, las esperanzas el desencanto, el choque con la realidad, el amor, las drogas y el sexo entran y salen de la mano de unos personajes desorientados y en permanente estado de duda.



miércoles, 12 de julio de 2017

La edad de la ira

La edad de la ira
Fernando J. López
Espasa



La edad de la ira fue tercer finalista del Premio Nadal en 2010. Fernando J. López ha escrito la adaptación del texto para La Joven Compañía que la ha estado representando esta temporada. Y ha sido ahora cuando me he puesto con ella después de haber leído sus relatos en las antologías Lo que no se dice y El cielo en movimiento, también su novela El sonido de los cuerpos, y asistir a la representación de su obra Cuando fuimos dos, 


Vaya por delante el interés con que la he leído, tres sesiones intensas. Interés que comenzó con el marco donde se desarrolla: el análisis del medio educativo es demoledor, pero realista  para los que lo conocemos. También es destacable  el desarrollo de la narración: la confrontación entre lo que se dice ( los textos de los profesores y las entrevistas con los alumnos), lo que se esconde (a partir de la mirada del narrador, Santi, el periodista) y  aquello que se puede suponer ( aquí entra cada uno de los lectores). Evidentemente otro elemento  es como en el resto de textos  nombrados su temática: la diversidad sexual siempre está presente, en La edad de la ira  la homosexualidad de Marcos es la causa del conflicto que provoca que asesine a su padre.



El titular
Marcos, un adolescente de clase media, asesina a u padre y deja malherido a uno de sus cuatro hermanos.

Las primeras reacciones
Amigos, familiares, profesores de Marcos: nadie se explica lo sucedido. Nadie pudo preverlo. Las imágenes del crimen acaparan los medios. La violencia adolescente se adueña, de nuevo, de la actualidad.

La investigación
El crimen de Marcos no es un suceso aislado. Demasiados casos en los últimos años de menores envueltos en situaciones de extrema violencia. Bullying. Acoso cibernético. Ataques racistas. Trapicheos con drogas. Vídeos en YouTube con humillaciones a profesores. Docentes deprimidos. Fracaso escolar... ¿La culpa es de los adolescentes? ¿De sus padres? ¿Hay en verdad culpables o somos todos víctimas?


Un periodista, impulsado por estos interrogantes, decide adentrarse en el entorno del asesino. Un mundo en el que sólo parece regir una única edad. la edad de la ira.




lunes, 10 de julio de 2017

Un mundo huérfano


Un mundo huérfano
Giuseppe Caputo
Literatura Random House




Un mundo huérfano   es una novela compleja, provocadora, tanto en el tratamiento  narrativo  como en la utilización del lenguaje donde importa más el trabajo con éste, su precisión, la poesía y musicalidad de su prosa que la trama. Giuseppe Caputo ha comentado buscar  un texto que despierte emoción estética y  no tanto una ansiedad por saber qué va a pasar.

Los protagonistas de Un mundo huérfano  son un padre y un hijo, los dos sin nombre, que viven en un barrio marginado y oscuro cerca del mar en una ciudad que tampoco tiene nombre. Sus vidas pasan en un mundo de mucha dificultad económica. Una relación en la que se tienen el uno al otro  y donde el hijo es casi siempre el padre de su padre. Una relación que no acaba en ellos, que no les basta, que se completa con la compañía de amigos y vecinos. La amistad es uno de los temas fundamentales de la novela.

La atemporalidad en la que parecen vivir está  subrayada por el hecho de que todas las escenas de la novela transcurren de noche, la noche que  representa la soledad,  la melancolía, el  sentirse perdido. Pero también la fiesta. Una oscuridad que se rompe con las luces de la discoteca, el resplandor de un parque de atracciones o los dibujos que el padre hace en las paredes de la casa.

En Un mundo huérfano está muy presente la violencia La novela habla de violencias: la violencia extrema que conocemos por los noticiarios y la violencia dirigida al mundo gay. Aunque simultáneamente a esa violencia encontramos ternura, amistad, sexo y orgullo... Placer y violencia es otra de las dualidades que encontramos en la novela.


Padre e hijo viven en un barrio oscuro, sin farolas, a orillas del mar. Los acorralan la pobreza y la soledad, pero se tienen el uno al otro, con un amor tan profundo que parece bastar.